MUGENDO MARTIAL ARTS: COMO DESARMAR A UN AGRESOR

En muchos ataques nos encontraremos que nuestro agresor posee un arma, a continuación enseñaremos una pequeña lista sobre las partes del cuerpo más débil y de fácil acceso, lo cual hará que no nos haga falta utilizar mucha fuerza o técnica para originar dolor o daño en el agresor.

  1. Puntos muy débiles: Garganta, tabique nasal, ojos, estos son algunos puntos donde se puede golpear sin necesidad de utilizar mucha fuerza y donde seguro se causará mucho dolor incluyendo la muerte, por eso hay que tener cuidado cuando se utiliza.
  2. Puntos débiles: Articulaciones, con estos puntos se puede ocasionar daño o control en el agresor.
  3. Puntos de dolor: Cuello, intercostales, ganglios, trapecio, sien, en estos puntos es necesario presionar para ocasionar dolor, esto implica el acercamiento con el agresor, en este caso se debería utilizar sólo si estamos atrapados por nuestro agresor o si tenemos una distancia cuerpo a cuerpo.

 

Delante de una agresión se debe estar atento a varios factores externos y propios.

  • Factores externos: Ante todo hemos de fijarnos rápidamente, si el agresor esta armado, si estamos contra la pared o tenemos alguna vía de escape, etc.
  • Factores propios: Antes de hacer cualquier movimiento, hemos de intentar calmarnos y no ponernos nerviosos, esto no facilitará poder pensar mejor y estar preparado para actuar en caso que las circunstancias nos lo permitan. Intentar iniciar una conversación con el agresor para intentar tranquilizarlo, ya que seguramente también este nervioso, otra opción es utilizar este dialogo para distraerlo y actuar en la defensa. No habría que adoptar una posición ni de sumisión ni de superioridad.

Si en el momento de la agresión vamos acompañados, independientemente quien sea, hemos de tener en cuenta que nosotros podemos saber cómo vamos a reaccionar pero no como va a reaccionar la otra persona.

La mayoría de veces estos ataques se podrían evitar, simplemente hay que prestar atención a nuestro alrededor, vigilar cuando vamos al banco, con dinero, autobuses, etc. Con el simple hecho de estar atentos podríamos evitar un ataque y en caso de que no se pudiera, por lo menos estás preparado para lo que vaya a suceder.

Armas cotidianas que nos pueden ayudar para atar: cinturones, bufandas, corbatas, las cuales podrán ser utilizadas en caso de haber controlado al agresor.

 

En cuanto percibimos un ataque con un arma deberíamos:

  1. Prepararnos para la defensa y asumirla, colocando las manos en el aire, intentado no parecer una amenaza a nuestro agresor, hasta el momento en que se realice la defensa.
  2. Intentar meternos dentro de la mente del agresor, háblale intentando convencerle de que no lo haga, no lo desanimará, pero hablarle, puede distraerlo o lo calmará con un falso sentido de seguridad.
  3. Observar bien nuestro alrededor, ¿cuántos agresores  hay realmente?
  4. No dudar en intervenir, si no tienes más opción que enfrentarte a tu agresor, debes estar preparado para defenderte con todo lo que tienes.
  5. Asegurarnos que al agresor está cerca, lo suficiente como para que puedas llegar a desarmarlo, en el caso que el arma fuera un cuchillo se recomienda hacer lo contrario.

En caso de que tengas la oportunidad de desarmar a tu agresor, lo recomendable es hacer de esta forma:

  1. Doblar la parte posterior de la mano en la que el agresor sostiene el arma, por encima de la muñeca con toda la fuerza posible para así poder mover la mano del atacante hacia dentro.
  2. Si tienes la suficiente fuerza, puedes llegar incluso a romper la muñeca, o la posibilidad de que el agresor suelte el arma, hemos de tener mucho cuidado con las decisiones que tomamos.

Si conseguimos que el agresor suelte el arma, lo primero que hemos de hacer es alejarla, patearla o tirarla lo más lejos posible para que no la pueda recuperar o simplemente hacer que el arma no sirva.

En caso de que no pudieras dominar al agresor, intenta interponer objetos entre tú y el arma que lleva el agresor, coches, árboles, edificios, cualquier objeto es válido cuando tu vida está en juego.

 

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