Mes: noviembre 2015

MUGENDO MARTIAL ARTS: COMO DEFENDERTE ANTE UNA ATAQUE CON ARMA BLANCA

En situaciones en las que nos amenacen con un arma blanca, sea cuchillo, arma punzante,…lo mejor es preservar la calma y no intentar resistirse ante al agresor.

La mayoría de veces, el miedo se apodera de nosotros y reaccionamos de manera incontrolada. Nos encontramos en una situación, en la que sólo hay una manera de intervenir, por eso, debemos hacerlo de manera segura y eficaz.

Para defenderse ante esta situación, es importante mantener una distancia segura con el agresor, ya que esto obligará al agresor a tener que avanzar hasta nosotros y nos dará tiempo para realizar alguna acción de defensa, o poder coger algún elemento cercano que podamos utilizar como arma, como podría ser una silla, un palo, etc.

Si tenemos tiempo, deberíamos examinar el modo en que el agresor sostiene el cuchillo, observando así, el tipo de ataque que podría ejecutar y poder prever la defensa.

Para poder defenderte de un ataque, hay que seguir una serie de pasos:

MUGENDO MARTIAL ARTS: ARMAS NATURALES DEL CUERPO COMO DEFENSA PERSONAL

La defensa personal se apoya en experiencias vividas por las personas. Esto hace que gracias a estas experiencias podamos buscar soluciones.

Por eso mismo, utilizamos métodos básicos, utilizado contra el oponente, con una zona específica de nuestro cuerpo, que podrían ser nudillos rodillazos, patadas, etc.

Mugendo Martial Arts: programa especial MUGENKIDS

Mugendo es un centro especializado en artes marciales milenarias que, a través del deporte, pretende ayudar a sus alumnos en su desarrollo personal, tanto en el aspecto físico como en el emocional, comporta mental o relacional.

Mugenkids, nuestro programa específico para niños, están formado por  tres niveles; Pandas, Tigres y Leones. La distribución de nuestros alumnos se realiza en función de la edad, el nivel madurativo y las habilidades marciales de cada uno de ellos.

MUGENDO MARTIAL ARTS: Programa MUGENKIDS como herramienta para vencer los miedos infantiles.

Muchos padres acuden a consulta con la misma duda:

"Mi hijo siempre ha tenido muchos miedos, ¿es normal?"

Que los niños tengan bastantes miedos hasta llegada una cierta edad es normal y es esperable. Lo anormal sería no tenerlos.

¿Por qué?

Los miedos son adaptativos, nos ayudan a prestar atención y a preocuparnos por nuestra propia supervivencia. Los miedos son como “señales de alarma” que se presentan en el común de los seres humanos a una determinada edad.

Hay muchos factores que influyen en la intensidad de los miedos, tales como: el entorno, las vivencias, la sensibilidad, lo que hacen sus padres, las ideas que tiene sobre el mundo que le rodea y un largo etcétera.

Por su naturaleza humana, los niños atraviesan tres etapas características de miedo que se dan a los 8 meses, a los 4 años y a los 7 años.

Hasta los 8 meses los niños son una extensión de su madre y viven tranquilos y apacibles. Pero es a esa edad cuando empiezan a darse cuenta que son una persona diferenciada, que los dientes les duelen y que pueden sufrir. Ahí les invade el temor; miedo a separarse de sus padres, miedo a la oscuridad, a los animales, a los ruidos, a la gente extraña, a quedarse solo y un largo etcétera.

A los 4 años el miedo resurge dado que suceden muchos cambios en la vida del menor. Intentan integrarse a preescolar y empiezan a aparecer las figuras de los monstruos, la muerte y los malos.

La misma sensación se vuelve a experimentar a los 7 años. El salto madurativo de esta etapa se relaciona con la evolución intelectual. Sienten temor a la muerte, a la separación de sus padres, a la fuerza de la naturaleza, a los hurtos, a la inseguridad… cosas que hasta entonces no se habían planteado.

¿Cómo se solucionan los miedos?

A menudo, los problemas que se nos hacen más difíciles se resuelven de la manera más sencilla.

Debemos proporcionar seguridad a los niños, para ello es importante intentar buscar la causa del origen del miedo y si la encontramos, hablar con el niño sobre ello. Se debe tener en cuenta que si el menor tiene menos de tres años nos va a ser complicado, pero pasada esa edad ya son capaces de hablar y escuchar con normalidad.

Sabiendo el origen del miedo o no, siempre podemos trabajar para ayudar al niño a ir asumiendo metas que de momento es incapaz de hacer. Con pequeños retos asimilables por el niño su autoestima aumentará y el miedo se irá disipando.

Así pues, los miedos infantiles se resuelven hablando con los niños, con paciencia, con comprensión y atención. Es importante no enfadarse ni dejar al niño solo.

Nuestra labor como padres es apoyar y acompañar a los niños para que no sufran más inseguridad de la que evolutivamente puedan tener.

Es importante que desde pequeños los niños aprendan a superar sus temores por ellos mismos.

La seguridad en sí mismos la pueden obtener con el deporte y enfrentando situaciones temidas.

 

¿Qué podemos hacer como padres?

Nosotros tenemos que ayudarles a encontrar soluciones.

Por ejemplo si mi hijo tiene miedo a la oscuridad, le proporcionaré una linterna para que pueda valerse por sí mismo, si se angustia, le enseñaré a respirar relajadamente para poder superar los momentos ansiosos, si pregunta, le puedo leer libros acordes a su edad sobre el tema el cual pregunta, para que puedan obtener información y sobretodo, hablaré con él sobre la película que le aterra ya que con seguridad esto le ayudará a dominar la situación.

Además podemos optar por actividades extraescolares que sean motivantes para el niño y que le proporcionen una mayor confianza en sí mismos.

 

¿Cómo puede ayudar el programa MugenKids?

Además de los beneficios característicos de practicar deporte, como una mayor flexibilidad, agilidad, resistencia y tono muscular, la práctica de las artes marciales aporta una serie de beneficios para la salud mental que ayudan a que los niños puedan enfrentar sus problemas y sus miedos.